En Budapest viven actualmente más de 1.7 millones de personas que, a principios del s. XXI vertían diariamente al río Danubio 600.000m3 de agua residual, el 46% de la cual no estaba del todo tratada. En este contexto, el año 2002 se creó el Programa Húngaro para el Tratamiento del Agua Residual. Este programa especificaba que la ciudad de Budapest debía cumplir el año 2010 los objetivos marcados por la Convención de Sofía en 1994, dirigidos a la protección del Danubio y que marcan que el agua tratada vertida al Danubio debe contar con los estándares de la UE.
Así, en 2009 se puso en marcha un ambicioso proyecto destinado a la construcción de una planta capaz de tratar los efluvios generados por la población aquinea. Las empresas de construcción Veolia y Suez lideraron el consorcio de diseño de esta planta de tratamiento de agua residual con un capacidad de 350.000m3 al día, la más grande en la Unión Europea.
Para llevar a cabo una solución global y completa, Veolia y Suez contaron con Schneider Electric como partner responsable de la gestión completa del proceso y de la energía. La compañía se encargó de la realización del estudio completo y el diseño de la arquitectura, de la gestión del proyecto, de la creación de una librería de objetos y su posterior estandarización, así como de la entrega llave en mano del mismo y la puesta en marcha del control del motor, la automatización del proceso, tanto para el medio como el alto voltaje y la gestión energética. Además, la solución diseñada por Schneider Electric ha permitido el aumento de la eficiencia energética de la misma y la reducción del 15% en los costes de diseño.
La colaboración con Schneider Electric en el estado de diseño permitió la estandarización de procesos, hecho que minimiza los riesgos a lo largo del proceso. Con la gestión completa de los pasos clave del proyecto se asegura un único punto de contacto con el cliente, así como un profundo desarrollo técnico del proyecto, tanto en cuanto a los productos como a las aplicaciones y proyectos.
La planta diseñada por Veolia y Suez con las soluciones de Schneider Electric alcanza actualmente el 95% de agua residual tratada, cumpliendo con la legislación de la Unión Europea.